JacquelineB.
Parece que volví a la vida. Sí, me gusta la vida ajetreada de locos que andan de arriba para abajo día y noche. Llevaré 9 materias este semestre... otra vez. Moriré entre las terceras (en teoría, cuartas) prácticas profesionales por parte de la UDEM y el servicio social en la Preparatoria Politécnica Santa Catarina. Voy a dar clase a los de último semestre. Me tocó impartir Español 6: Literatura de México e Iberoamérica, lo cual es genial porque es algo que domino bien y me encanta y además mi madre es Licenciada en Letras Hispanas, aunque en la UANL ya cambió el nombre de la carrera y ahora es Letras Mexicanas, así que todo es perfecto. También es perfecto porque son alumnos de último semestre de prepa, o sea, que tienen alrededor de 18 años y no 15. Eso es mejor.

Me dí cuenta que mi coordinador, Victor 'Something', quiere que como novela para este curso se vea la de Wicked: Memorias de una Bruja Mala, de Gregory Maguire, lo cual también es fenomenal porque adoro la novela, el musical y toda la trilogía. Pero, tengo que volverlo a leer porque lo leí hace tanto y ya no me acuerdo de los mil detalles que la novela tiene por ofrecer. No es lo mismo saberse todas las canciones del musical (que es una versión, para empezar, diferentísima de la novela en sí), que tener todas las descripciones y acontecimientos del libro. Qué fascinante será volverlo a leer. Lo malo es que Retrato de un Artista Adolescente tendrá que esperar. Me choca empezar un libro e interrumpirlo, pero así tendrá que ser esta vez. Simplemente no me gusta leer dos cosas al mismo tiempo; no porque me confunda, sino porque me gusta concentrarme en una historia y ciertos personajes. O sea, dedicarme y entregarme sólo a un libro a la vez. Como con parejas y amantes; son las mismas reglas.

Pero hoy recibí una noticia mala, que después se hizo buena. Mi directora de carrera me dijo que no me iba a poder graduar en diciembre a causa de tres materias pendientes que no tenía contempladas. Se resolvieron dos de ellas, ya que una es Formación Intensiva para el Éxito en TOEFL, que se rivalida presentando y pasando el TOEFL, y listo. Pan comido. Y la otra es Temas Selectos en Psicología, que no llevé la materia como tal, sino una materia de equivalencia: Sexualidad Humana. Sólo tengo que ir la próxima semana con mi hermosa directora de carrera a que me haga equivalente y ya está. Pero aún así, queda una pendiente...

El reglamento académico de horarios dicta que sólo puedes llevar dos materias por verano y, en el último semestre, no se le permite al estudiante llevar sobrecarga. La carga completa es de seis materias. Esto es porque en el último semestre se lleva el Programa de Evaluación Final (PEF), o sea, la tesis. Así que sólo puedes llevar esta materia y cinco más. Esto me apretaba mi horario y mi directora no quería meterme más materias porque ya traía yo una carga pesadísima. Total, me dieron de baja Prácticas III y metí dos materias leves. Por eso mi directora es la salvadora del mundo y la mera onda. Llevaré las últimas prácticas este verano junto con otra materia, dejando cinco materias al final y la tesis. Maravilloso.

En otros temas, estoy más fregada que la fregada misma. Mi gripa empeoró; ya me llegó la tos, pero lo bueno es que ya no tengo calentura y eso por lo menos ya me deja pensar. Ya entré a clases... ¡Necesito pensar! Y más cuando mis materias dementes que llevo ahora son tan demandantes en investigación y análisis. Mi pie tampoco ha mejorado. Creo que no empeoró, pero si sigue igual también es malo. Realmente sigo con gripa por no tomar medicinas y sigo adolorida del pie por no ir al doctor. Terca, la mujer, terca.

El otro problema, del cual ya me dio miedo, es que mi reajuste de horas de sueño se me vino de golpe bien feo. Yo entro a dar clases en la prepa a las 8 de la mañana, pero tengo que dejar a mi hermano en la UR a las 7 am, lo que significa que me tengo que levantar a las 5:45 am para alcanzar a bañarme, arreglarme, fingir un desayuno psicológico y agarrar tiempo para llegar. Como me acostumbré a dormirme alrededor de las 2 de la mañana todas las vacaciones, estoy como búho y no puedo conciliar el sueño hasta que dé esa hora más o menos. O sea, que termino durmiendo unas 4 horas, si me va bien.

Anoche me dio tanto sueño de regreso a mi casa, pero hoy fue peor. Nunca me había pasado algo similar. No tengo trastornos del sueño ni indicios de narcolepsia, nada por el estilo. Pero jamás había dormitado al manejar... Y cerré los ojos como por tres segundos manejando como a 70 km/hr en Morones Prieto.

Fue horrible. Cuando los abrí, estaba mi carro cargándose hacia la izquierda a punto de pegarle a un Mini Cooper plateado. Moví el volante de golpe y se me paró el corazón. Me asusté demasiado. Con las calles tan lluviosas, me entró aún más el pánico. ¿Qué si dormitaba otra vez? Y para colmo, dejé mi iPod en mi casa hoy (como para poner música ruidosa a todo volumen). Me cacheteé y no me permití a mí misma cerrar los ojos de nuevo. No quería ni parpadear para no caer en la seducción de quedarme dormida. Además, chocar Mini Coopers no es de Dios (el carro de mis sueños).

Por la tarde, con todo y mi horario caótico, me dí el lujo de ir al cine. Fui a ver Actividad Paranormal. No se me hizo fenomenal, pero vaya que sí me sacó uno que otro susto... Dios mío, cuando la jala de las patas. Y al final también me traumé. Me comí una Carl's Jr ahí dentro bien ilegalmente. No había comido absolutamente nada en todo el día y ya eran las 4:30 pm cuando empezó la película.

Hmm... He decidido revivir a la pequeña dibujo. Es definitivo. Hoy estaba pensando en ella e ideando toda una serie de caras y experiencias que he vivido que falta poner en sketches. No la pondré en otro blog, como antes. Será aquí mismo. La extraño y tengo muchas ganas de dibujarla, sin importar si alguien siquiera se mete a verla o conocerla. A mí me cae bien y ya es casi un año de no tenerla, así que revisitará estas entradas muy pronto.

¡Uy! Aparentemente, ya tengo equipo de PEF (tesis). El Dr. Alejandro Tapia nos había pedido la pequeña tarea de mandarle anoche una cuartilla en la que explicáramos nuestra opción 1 y 2 de a qué nos queremos dedicar en psicología, seguido de una tabla en la que enlistamos todas las habilidades de trabajo que dominamos y en qué materia de la carrera lo aprendimos y/o desarrollamos. De opción 1, yo escribí psicología clínica y psicoterapia de pareja, psicología del amor y/o sexología. En la opción 2, el área laboral y/o recursos humanos; o sea, diagnóstico, desarrollo e intervención en los diferentes aspectos de la organización, reclutamiento, psicometría, procesos de entrevista, etc.

Resulta que cinco personas (de los casi 50 alumnos que estamos en esa clase), aparte de mí, eligieron también terapia de pareja. Nos reunimos para platicar posibles clientes e instituciones beneficiarias, así como también posibles temas de trabajo de tesis. Me encantó el equipo. Sólo había una chica con la que nunca he trabajo antes, pero los demás los conozco bien y sé que son trabajadores, muy capaces e inteligentes. Los equipos que formó el profesor a partir de la tarea aquella son tentativos, es decir, es una propuesta de equipo de tesis. El que quiera, se puede cambiar. Sin embargo, los seis de nosotros nos sentimos muy cómodos y al parecer ya será mi equipo definitivo.

Me emociona y me da miedo el PEF. Me va a volver algo loca toda mi carga académica y además el proyecto musical en el que estoy (Voces UDEM, en un concierto tributo a Michael Jackson, específicamente), el servicio social y demás. Estando así de enferma, desvelada y coja no ayuda para nada. Ah, pero cómo me encanta andar de loca. Ni siquiera me estresa, me gusta pensar que voy a hacer y lograr muchas cosas en cuatro meses. En parte, no quiero graduarme, por aquello de extrañar y ahora lo que sigue es trabajar toda la vida. Pero qué padre ser psicóloga, qué padre pensar en todo lo que sigue, qué padre planear un posgrado, qué padre sería salirme del país un rato, qué padre si encuentro un trabajo padre. Qué locuras éstas. Me voy a divertir demasiado, eso sí.
JacquelineB.
Probablemente debería estar dormida. Anoche no hice caso. Debí haberme dormido bien tempranito porque a la mañana siguiente era mi primer día de clases y tenía que llevar a mi hermano a las 7 de la mañana. Aquí estoy otra vez de terca, peleándome con mis párpados que se caen, mi cuello que se queja y mi espalda que se entumece. No podía dormir porque no podía empezar una etapa sin haber aclarado cosas. Tenía que hablarlo y soltarlo al mundo, o quizá sólo a él. Me sigue acongojando no entender, pero creo que anoche nos pudimos entender por la primera vez en un año.

Y me queda un año de carrera. La psicología se me acaba en diciembre de este año. Más bien, la psicología ya me va a empezar por fin. No tengo idea de qué voy a hacer después de la disertación, la tesis y tocar la campana. Sé que antes de siquiera ser madura y pensar en dirigir mi profesión bajo cierta línea, quiero conseguir un maldito trabajo lo más pronto posible para ahorrar y comprar un hermoso piano. Es lo primero que quiero. No me preocupa el sueldo, no me preocupa el puesto. Quizá me preocupe cuando todo eso empiece. Y probablemente me importa tan poco porque no pago el techo que me cubre.

Anoche pude cocinar. Pude cocinar algo que realmente disfruté cocinar. Nos pusimos de acuerdo y optamos por mariscos. Entre los dos fuimos a comprar todos los ingredientes para preparar Clam Showder y Camarones con vino y hierbas de olor. Sí, la receta decía tanta cantidad de tomillo y esa fue la que le puse, pero se pasó un poco... Okay, yo me pasé un poco. Pero he disfrutado mucho estas noches. He disfrutado también las noches que salgo con personas que apenas conozco y que me encantan. Me alimentan de risas e historias divertidas.

He adorado las noches en que me siento a leer y a escribir en mi diario. Ahora estoy leyendo el Retrato de un Artista Adolescente, de James Joyce. Se me hace tiernísimo y muy rico. Me recuerda a mí y mis pensamientos de adolescente. Así solía ordenar lo que se me venía a la mente. Así solía interconectar una cosa con otra. Era tan divertido, tan gracioso y tan interesante.

Me emociona que empezarán los ensayos de canto y danza mañana mismo. Sí quiero salir a patinar en ruedas en el viejo Skateland de nuestras infancias. Ay, ojalá no se cancele el plan. Soy capaz de ir sola. Y en la noche, ir a calentar la seca voz que me quedó después de una gripe y calentura, para tratar de sacar notas del diafragma lo más afinadas posible. Al menos ahora tengo una bufanda nueva que me ha estado cuidando todos estos días. No es mía, creo que me la robé. Es muy roja y muy cálida.

Pero, me he sentido muy abandonada. En esencia, llevo 6 meses de estar sola, pero acompañada. Es como de esas compañías, esas personas que siempre están ahí pero ni das cuenta de su presencia, porque son como estatuillas que sólo están esperando que las mueves, las lleves o las cambies de posición. No puedo estar con un maniquí. Son fríos, pálidos y sin vida. Son falsos. Son de mentiras...
JacquelineB.
To see you when I wake up
Is a gift I didn't think could be real
To know that you feel the same as I do
Is a three-fold, Utopian dream
You do something to me that I can't explain
So would I be out of line if I said "I miss you"?
I see your picture
I smell your skin on
The empty pillow next to mine
You have only been gone ten days
But already I'm wasting away
I know I'll see you again whether far or soon
But I need you to know that I care
And I miss you...
JacquelineB.


I don't like you
Don't compromise
Shattered by your weakness
Shattered by your smile
And I'm not very fond of you and your lies
Shattered by your weaknesses
Shattered by your smile

Please don't stand in my way...
JacquelineB.
"Es cuestión de tiempo", dicen todos para todo tipo de situaciones. No importa el color, el género, las posturas religiosas, cuántas cebollas o si tienes o no paraguas... Es cuestión de tiempo. SIEMPRE. Bueno, estoy bastante hasta-el-queque de estar esperando. Nunca he sido buena esperando, de todos modos. Como si el mundo entero no supiera eso de mí a estas alturas. Hacer esperar es una cosa. Esperar es otra.

He estado dibujando la pequeña dibujo otra vez. No se la he enseñado a nadie y obviamente no la he subido aquí de nuevo. No sé por qué de la nada lo empecé a hacer de nuevo. Probablemente porque no me sale bien escribir ahora y saco mis cosas con dibujos tontos. Quizá pueda ser que suba algunos aquí, aunque los hice hace tiempo y ya no esté por las fechas. Sí, a lo mejor. Los bonitos nada más. Los "bonitos".

El otro día meditaba sobre mis sueños. Era una tarde lluviosa, bla ra bla... (Sí lo era). Y me encontraba en una posición comodísima sobre mi cama, con el abanico girando en la fase más rápida, al igual que el ratoncillo en mi cerebro. Pensamiento. Otros siete pensamientos. Dos recuerdos. Conexión. Discrepancias. Dos pensamientos. Juicio. Laberintos y telarañas. Frustración. Deducción. Inferencia y suposiciones. La verdad. Impotencia y enojo. Racionalización y calma. Pensamiento. Recuerdos. Sueños...

Después de 60 minutos de eso-que-no-tiene-sentido, me quedé callada. La mente callada, pues. Y nada más me le quedé viendo al pequeño juguetito de plástico de Woody (Toy Story) que está colgado del cuello con una agujeta roja al cordón para encender la luz que quedó muy corto un día que lo jalé de más. Lo jale de más por los pensamientos y lo que atiborra de ellos. Como si jalándolo así se fuera a ir la luz de toda la ciudad o algo. O se fueran a reventar todos los focos, o soltarse todas las aspas de los abanicos de techo, o caerse las cortinas de todas las ventanas que se mojan porque me da flojera levantarme de mi posición comodísima a cerrar la ventana de "una tarde lluviosa".

El maldito tiempo tampoco ayuda. Las tardes lluviosas, como dije hace unas semanas, me molestan. Al menos sé que no es hormonal. Sé que no es hormonal porque... porque no lo es. Yo lo sé y ya. Eso está controlado, pues. Definitivamente no soy menopáusica, no estoy embarazada y no ando irregular. Hace tanto que no me salgo a mojar. Me choca. Hasta me hice fan, o miembra, o ya no sé ni qué me hice, de un grupo, o una aplicación, o ya no sé ni qué, de facebook (eso sí sé) que se llama algo así como "Adoro salirme a mojar en la lluvia", jaja. Hmm.

Me quedé calmada mientras veía al pobre muñeco. Mi mamá pensó que Alan lo había acomodado así, pero fui yo. No lo rescaté. De hecho, creo que se ve chistoso. Además, el pobre muñeco era lo único que tenía a la mano, porque me desesperaba tener que levantarme de mi posición comodísima a apagar la luz, después de que mi cuerpo ya se ensoñolientó con mi cama absorbente después de 17 páginas de una entrada enojada en el diario. Bueno, también unas 17 páginas de hojeada de algún libro. Ahorita, El Retrato de Dorian Gray que todavía no acabo. Ash.

Me enojé conmigo misma otra vez. No es cierto que mantengo la calma. Serenidad, paz, tranquilidad. No importa cuántos CD's tenga de aromaterapia, nada me serviría. Porque si yo entendiera la lógica, la lógica, la lógica... Todo se haría silencio. El científico obsesivo no se queda quieto hasta que resuelve el maldito problema. No puede dormir, sueña sus pesadillas, todo lo que come parece causarle agruras y siente que se le arruga la piel de tanto pensar.

No sé qué me ganará primero: la desesperación o el tiempo. Trato de buscar nuevas maneras de expresarme y creo que nada más empeoro las cosas. Realmente no puedo arreglarlo porque aunque parece que entiendo el problema y por qué se origina, la frustración me niebla y no logro ver todas las variables. No importa cuán perceptiva. No importa cuán observadora. No importa cuán analítica. No puedo o no he podido.

Y no sé cuándo podré. Es cuestión del maldito tiempo.